enero.

Alguien compró la casa de mis abuelos. Cambiaron la puerta. En el pasillo ya no hay plantas. Podría tocar el timbre y decir buenas tardes, disculpen, podría pasar a buscar algo que me olvidé y que ahora necesito más que nunca pero que no puedo decirles qué es? Soy nieto de Mateo y Celestina. Soy Pablo. (Y estoy haciéndome viejo).

1 comentario:

Leticia dijo...

Hola Pablo creo que es mi primera vez por acá. Este texto me gustó mucho. Me recuerda a las veces que me busqué, desde afuera de la casa, por las dudas me haya quedado adentro ahora que ya estoy un poco más grande.

Saludos !