El colectivo avanza por una ruta oscura.
De vez en cuando a lo lejos un relámpago ilumina el paisaje.
La mujer sentada mi lado se queja, dice que cada vez que llueve se le moja el agua del piletín. Después me pregunta por qué estoy triste y no se que decirle. Doy algunas vueltas para dormir, como los gatos… pero los fantasmas vuelven. (Los fantasmas siempre vuelven…

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