Últimos.


Conseguimos los últimos pasajes y ahora viajamos en asientos separados.
Desde aquí te veo, inalcanzable, con los auriculares puestos
y quiero creer que estamos
escuchando 
la misma canción
que por un minuto cuarenta y siete segundos coincidimos
en un espacio/tiempo
lejos
de este colectivo adormecido por la lluvia
de tu mal humor
de mi frustración crónica
de tu novio
de los amigos en común
y de toda esa gente que ahora debe estar 
esperando
vernos llegar
victoriosos
cargando el trofeo 
del primer lugar.