A una señorita con mochila de Eterna Inocencia

Yo era el de saco de corderoy y alfiler de gancho en la solapa. Sentado en el último asiento, junto a la ventanilla, del lado izquierdo del colectivo. No me animé a acercarme. Bajaste en la esquina de la San Bartolomé, en Chijra. Y me quedé con un libro de cuentos de terror en la mano puteando mi cobardía.


 (de Música para caracoles, 2008-2010. Inédito)


2 comentarios:

Laura B. dijo...

Eterna Inocencia es una banda tremenda. Me gustan este tipo de misivas a extraños que nos rompieron, sin saberlo, un poco el alma.

pablo espinoza dijo...

Gracias. Tremenda banda y su marca siempre queda.